miércoles, 20 de mayo de 2026

Misión 20. Aventuras fuera de Normalia.

    Normalia, un lugar oscuro y triste en el que se valora el promedio. Mis papás y yo tardamos poco en entender que yo no era "normal". Y sabíamos que pronto lo descubrirían y me excluirían fuera de Normalia, porque allí la Diversidad no está valorada. El capacitismo me impide vivir allí...
    Y aquí estoy, oculta,  intentando analizar qué está pasando.
Capítulo 1: ¿Dónde estoy?
    Aunque durante tiempo he querido estar en Normalia, porque reconozco que hay cálidos aposentos, una magnífica zona de confort y una hermosa biblioteca...me temo que todavía no he logrado pasar. He buscado la entrada y he encontrado un pequeño tesoro en forma de libro. Se llama Niños y Jóvenes Anormales, del Dr. Antonio Vallejo Nágara y que lo escribió en 1941.
    En el apartado de Psicopatología de la inteligencia me he encontrado: "Clasificación de los grados de oligofrenia: los niños imbéciles, debilidad mental simple, bobos, inestables, pasivos, ponderados, débiles activos ... Etiquetas que se convirtieron en insultos... ¿Y si realmente me están describiendo a mi?...Con temor leo algunas de sus características...¿Y ahora qué?...Me doy cuenta que  lo mismo en Normalia se darán cuenta que no soy como ellos y me sentiré triste...pero al menos tengo la esperanza de poder encontrar mi sitio que seguro que será  la Biblioteca y seguir encontrando tesoros...que quién sabe si algún día me llevará a conocer el lugar donde me dejen ser y estar y poder tener bienestar y calidad de vida y encontrar a la persona que dirige Villa Cerebro que sabe mucho de la personalización del aprendizaje y también de la enseñanza...Sigo leyendo para poder entrar.

Capítulo 2: Las etiquetas que no me permiten ser y estar.
    El sistema genera la necesidad de poner etiquetas para justificar su fracaso. Yo creo que lo que necesitamos es saber potencialidades y necesidades. No conozco dos personas autistas iguales...y los estereotipos crean falsas expectativas. El profesorado lo entiende como mentalidad fija. Me interesa saber cómo puedo hacer para que siga creciendo.
…Yo tengo claro que no soy normal...y si encuentro algún día a alguien  que lo sea me llevaré una gran sorpresa. Pero ¿por qué piensan en Normalia que son normales?
    Sigo pensando sobre Normalia y me pregunto: ¿Hay Escuela?¿Qué es una Escuela? ¿Podría existir una Escuela sin Educación? ¿Una Escuela está delimitada por muros que separan de la sociedad? ¿Necesitamos edificios aislados de la realidad?
    Mientras busco e intento encontrar respuestas a estos interrogantes, me tropiezo, sin querer con Miguel Ángel Santos Guerra que me regala un manuscrito en el que puedo leer : “La gallina no es un águila defectuosa."

Capítulo 3: Un encuentro casual.
    Consigo salir del lugar donde me encuentro, esperando que nadie me vea. Sin embargo mi mirada se cruza con Lorenzo, un niño con un cazo y le observo y le agarro de la mano.
    Lorenzo nos presenta a Ian:
        Ian va acompañado de Tamara:
    Y Tamara nos lleva al lugar seguro donde se encuentra Luís:
       Juntos encontramos a CreatiBrain que ya había descubierto que es la Escuela la que tiene que cambiar, ella en un proceso profundo de investigación, se percata que en sus inicios ella misma contribuía a las etiquetas, ejerciendo un poder destructivo al censar a las personas en base a resultados de pruebas estandarizadas: Etiquetar, encasillar, diagnosticar,  limitar, reducir a una persona a un número del DSM-V, es una de las estrategias que más se realizan y que más se demandan realizar y eso es lo que hace que Normalia sea un lugar limitado por muros que no dejan pasar a los que se encuentran fuera de la normalidad.
    CreatiBrain escapa y encuentra escondidos fuera de Normalia un grupo de personas que nos cuentan como se sintieron en Normalia y nos cuentan como les hubiera gustado ser tratados:
    Todos ellos nos entregan un gran tesoro para entender que Normalia, un tesoro de grandes campeones:
Jesús Vidal nos da algunas claves:
    CreatiBrain con su capa de creatividad pide ayuda a los Divergentes.

Capítulo 4: Divergentes en Normalia.
    Compañeras y compañeros del  territorio de la comprensión y empatía...juntos cambiaremos Normalia. Nuestra  etiqueta pesa tanto que ya dejamos de creer en nuestra capacidad de crecimiento, porque saliendo de Normalia, nos separaban de nuestra familia, de nuestras raíces, de la vida que nos hubiera gustado tener.
    En Normalia cuando se diagnostica, se censa, se nos encasilla, se olvidan de nuestros sentimientos, de nuestras pasiones y potencialidades, hasta tal punto que olvidamos quienes somos . ¿Sabéis que  cuando éramos pequeñas nuestro sueño era ser Normal?...porque sí , somos conscientes a través de las palabras, de las miradas, de los ejercicios distintos que tenemos que hacer durante la clase, de las salidas para ver al profe de PT...que nosotras no somos normales o por lo menos no nos tratan de la misma forma que a nuestro compis. Y ahí están nuestras familias preocupadas por la falta de esperanza ante las posibilidades que tenemos en la  sociedad  de poder tener la vida que merecemos y queremos....porque nuestras familias siempre tuvieron ese cambio de mirada
    Pero ahora tenemos a alguien que desde dentro nos tienden la mano. Los Divergentes los que miran más allá y los que quieren romper con la supuesta normalidad. En la escapada a la Biblioteca encontré un libro llamado Divergente.... ¿Fue así como en un futuro pudimos entrar en  Normalia?

    Divergentes surgen porque en un tiempo la sociedad estaba dividida en cinco facciones (categorías), cada una basada en una virtud principal:

  1. Abnegación:
    • Valoran la generosidad y el sacrificio por los demás.
    • Suelen ser líderes políticos.
  2. Osadía:
    • Representan la valentía y el coraje.
    • Son los protectores y soldados.
  3. Erudición.
    • Priorizan el conocimiento y la inteligencia.
    • Se encargan de la ciencia y la educación.
  4. Verdad 
    • Creen en la honestidad absoluta.
    • Manejan la ley y la justicia.
  5. Cordialidad.
    • Defienden la paz, la armonía y la amabilidad.
    • Se dedican a la agricultura y convivencia.

    Pero los “Divergentes” son personas que no encajan en una sola facción, porque tienen cualidades de varias, piensan por sí mismos y no pueden ser controlados, rompen las reglas del sistema, demostrando que el sistema de facciones es falso o incompleto y son libres para cambiar todo. Y por eso son especiales (y también perseguidos) como nosotros.   

     Sin lugar a dudas Divergente resumen muy bien los inconvenientes de las etiquetas, de pertenecer a grupos concretos que ocasionan dejar de SER y ESTAR. Ellos tienen claro que conocer cómo funciona nuestro cerebro es la clave del cambio, teniendo en cuenta la plasticidad neuronal y la importancia de la interacción con el ambiente para seguir creciendo.

Capítulo 5: Romper paradigmas.

    Para poder romper los muros que rodean Normalia es necesario visualizar como se sienten las personas que no encajan, qué se espera de ellas y como se les expulsa si no responden a las expectativas. Rompiendo paradigmas... El protagonista de la historia podrías ser tú ¿Cómo te sentirías?
  
    Investigo leyes y más leyes que supuestamente protegen la diversidad....¿Pero esto en el día a día es real? ¿por qué tenemos que llegar a establecer por ley el trato digno y respetuoso a un grupo importante de personas en nuestro país?
    Ojalá algún día pueda creer en el poder de las leyes de educación y las leyes que protegen a la población recordando principios y valores que debería establecer "el trato digno y respetuoso"...Necesitamos un suelo fértil para que los pilares que construyamos en él sean consistentes y no lleguen a tambalearse... Y pasamos el tiempo construyendo (leyes educativas) sin comprobar el terreno...Queremos integrar y transformar personas y convertirlas en lo que no son con una etiqueta que les aplasta... Dejar las cuadrículas nos permite ver con mejor claridad.
    Las respuestas más eficaces son las más sencillas. Necesitamos mucho pensamiento divergente para resolver las situaciones que se nos van presentando en el día a día. Me encantan las puertas...siempre y cuando pueda abrirlas en el momento que quiera entrar o salir...Y en la Escuela hay puertas que no te permiten entrar...y lo que es peor...no te permiten salir. Comparto un cuento que descubrí en primer destino como profesora y que sigo utilizando....porque la vida en definitiva se trata de abrir puertas... 
     Ian, Tamara, Lorenzo, Luís y yo misma nos emocionamos y nos identificamos con el cuento, recordamos el  momento en el que Normalia nos excluyó. No entendíamos nada...Fue en la Escuela cuando nos dimos cuenta que nos sentíamos cuadraditos ante tanto circulito. Y recordamos con tristeza nuestras familias sufrieron y tarareaban la canción que nos cantaron justo cuando nacimos, esperando que el mundo nos facilitara el camino y no nos cerraran puertas de falsa normalidad.

"Es pronto para comprender ,que pueda mirarte y verme a la vez, que escuches hoy mi voz que tanto te cantó los meses que tú fuiste yo".

Capitulo 6: La Neurodiversidad rompe con la cultura de la Diversidad.
    Logramos entrar por un pasadizo secreto que llevaba a la Biblioteca de Normalia, allí en un pequeño zulo encontramos un libro que lleva por título "La Neurodiversidad rompe con la cultura de la Diversidad", leemos el epílogo lo siguiente:

Tradicionalmente, la diversidad se ha entendido como:

  • Incluir a personas “diferentes” dentro de un sistema que ya existe.
  • Adaptar (o integrar) a quienes no encajan en la norma dominante.
  • Mantener una idea de “lo normal” y “lo distinto”

    Es decir, se acepta la diferencia, pero muchas veces desde una mirada donde hay un estándar principal.

La neurodiversidad cambia completamente ese enfoque:

  • No hay una sola forma “correcta” de pensar o funcionar.
  • Las diferencias neurológicas (como autismo, TDAH, dislexia, etc.) no son defectos, sino variaciones naturales del ser humano
  • No se trata de “incluir al diferente”, sino de reconocer que la diversidad es la norma,
    La Neurodiversidad no acepta la idea de que hay una norma central y "otros" que se desvían. No busca adaptar a las personas al sistema. Propone cambiar el sistema para que funcione para todos y elimina la jerarquía entre “normal” y “diferente”

    El libro termina con una frase de un gran referente, Francisco Mora Teruel:  “Al final cada cerebro se asemeja a otro como los árboles de un bosque, que aún siendo todos de la misma especie y en la lejanía parecen iguales, de búsqueda, en las pequeñas ramas e incluso en ramas principales, son claramente diferentes. Tal cosa ocurre incluso en cerebros con carga genéticamente idéntica (clones) como son los de los gemelos univitelinos. De ahí la enorme importancia del medio ambiente no sólo físico, sino desde luego y sobre todo del medio ambiente familiar, cultural y social. (Mora Teruel, 2008. El reloj de la Sabiduría)”

    Al final del libro encontramos dos desplegables.


 ¡Sin lugar a dudas un auténtico tesoro que ha permanecido oculto porque no interesaba que fuera encontrado!. ¡Las pistas son claras!

Capítulo 7: Los árboles que susurraban a la Escuela.

    Aquí fuera de Normalia, paso mucho tiempo en la naturaleza, cerca de árboles sabios que me susurran:

     “Cuentan que será una vez una Escuela sabía que seguirá el sentir de la naturaleza, porque en el silencio más absoluto, los árboles le susurrarán las claves de la transformación social. Cuentan que los árboles le comunicarán que;
1.Bajo tierra hay otro mundo, un mundo de infinitos caminos biológicos que conectan árboles y les permiten comunicarse y comportarse como un solo organismo.
2. Los árboles pueden compartir información bajo tierra. Hablan en el idioma del carbono, en nitrógeno, fósforo, agua y en signos defensivos, en alelos químicos y hormonas. (Los científicos acaban de descubrir que la raíz de una plántula de pino puede transmitir carbono a otra plántula).
3. Hay una simbiosis. Los hongos son la punta del iceberg, porque fuera de esos tallos están las redes de hongos que forman el micelio, que infecta y conoliza las raíces. De todos los árboles y plantas. Esta red es tan densa que puede haber kilómetros de micelio bajo una sola pisada.  El micelio conecta  a diferentes individuos en el bosque de distintas especies y funciona como internet. Las plantas son capaces de sentir emociones y que se podía estimular su crecimiento a través de la conversación, la atención y el afecto.
4.Los árboles núcleo  (árboles madre) que nutren a los más jóvenes que crecen en el sotobosque. Un árbol madre puede estar conectado a cientos de árboles. Envían  el exceso de carbono a través de la red micorrizal a las plántulas del sotobosque. Los árboles reconocen a sus parientes . Los árboles madre conolizan sus plántulas con redes microrrizales más grandes.
5. Cuando los árboles madre están heridos o muriendo también envían mensajes de sabiduría a la siguiente generación de plántulas. Le envían carbono y señales de defensa .A través de muchas conversaciones aumentan la resistencia de toda la comunidad.
¿Cómo podemos fortalecer nuestras Escuelas para generar una red que conecte, comparta, alimente y se comunique con todos los miembros de la comunidad? 

La semilla has de poner en la tierra a crecer un nuevo mundo a florecer...¡Vamos cuídalo...Lo que amas cuídalo!
Viñeta de  Humor Faro
Forma parte del bosque de la sabiduría y convertirte en un árbol núcleo. 
¡Cuánta naturaleza viva necesita nuestra Escuela! 
Simplemente mira, porque lo que verás, no es nada que haya visto antes (Leonardo Da Vinci). ( Regarde attentivement car ce que tu vas voir nést plus ce que tu viens de voir)

Capítulo 8: ¿Y si la Escuela se convirtiera en un campo de girasoles con colibríes revoloteando?
    Fuera de Normalia, y en nuestra ansia de poder algún día entrar sin ser etiquetados, he visto como la naturaleza me lanza señales, me habla: “En los bosques hay comunicación”. El ambiente transmite armonía, inteligencia colectiva y transformación. No hay separación entre naturaleza y aprendizaje: todo sugiere que el conocimiento nace de la conexión, del cuidado mutuo y de la escucha profunda.
     He comprobado  que “Los girasoles buscan la luz del sol, lo que no sabes es que en días nublados se miran unos a otros buscando la energía en cada uno, no se quedan de cabeza baja, se ven unos a otros erguidos, la naturaleza nos enseña… si no tenemos el sol todos los días nos tenemos unos a otros.” Anónimo. ¡Cómo me gustaría que en la Escuela me hubieran recargado con la mirada, de la energía que necesitaba en cada momento.
    Encuentro debajo de un árbol una persona sabia, me dice que se llama Francisco Mora Teruel, me mira a los ojos… Me emociona que alguien descubra verdaderamente como soy. Me regala unos mensajes envueltos en hojas de girasoles, en ellos puedo leer:

Encuentro debajo de un árbol una persona sabia, me dice que se llama Francisco Mora Teruel, me mira a los ojos… Me emociona que alguien descubra verdaderamente como soy. Me regala unos mensajes envueltos en hojas de girasoles, en ellos puedo leer:

1.     Al final cada cerebro se parece a otro como los árboles de un bosque, que aun siendo todos de la misma especie y en la lejanía parecer iguales, de cerca, en las pequeñas ramas e incluso en ramas principales, son claramente diferentes. Tal cosa sucede incluso en cerebros con carga genéticamente idéntica(clones) como son los de los gemelos univitelinos. De ahí la enorme importancia del medio ambiente no solo físico, sino desde luego y sobre todo del medio ambiente familiar, cultural y social.  (Mora Teruel, 2008. El reloj de la Sabiduría)

2.    Nuestro cerebro en su propio  funcionamiento se hace día a día, en su sentido más físico y químico, en su interacción con el medio ambiente en que nace, crece y se desarrolla. (Mora Teruel, 2008. El reloj de la Sabiduría)

3. ¿Qué es el ser humano? El ser humano es, como todo en la naturaleza, un proceso, un ser vivo en cambio constante de su cuerpo y de su cerebro en el que nada es permanente e inmutable. Consecuente a ello la aparente identidad del ser humano, su propio yo, cambia con el tiempo. De hecho , la identidad del ser humano es un espejismo creado por su propio cerebro. (Mora Teruel, 2008. El reloj de la Sabiduría)

4.    Por eso cada ser humano es un universo irrepetible que se construye en referencia inmediata a su cultura y al marco social que lo envuelve.. No hay pues dos individuos humanos idénticos. ¿Acaso no extraemos nuestras ideas acerca de lo que el ser humano es de un abstracto que no se ajusta a ningún ser humano concreto.

5.     En Neurociencia ya no se habla de mente. porque la mente como entidad absoluta, no existe. La mente como identificativa de un individuo ,  aquello que se refiere a algo estático o permanente no existe. Lo que existe son los procesos mentales, procesos, eventos o sucesos caracterizados en términos de actividad neuronal que cambia con el tiempo en circuitos interconectados y distribuidos a lo largo y ancho del cerebro. Utilizando una expresión poética, la mente es el tejido neuronal cosido con hilos de tiempo. La mente es la actividad del mismo cerebro.

    Mensajes emocionantes y esperanzadores. Entonces ¿por qué en Normalia hay etiquetas?.
    No saben que con ellas, creemos que nuestro cerebro es distinto y nunca llegará a comprender la diversidad de conocimiento, nunca podremos adaptarnos . Pero yo ya he descubierto que no hay ningún cerebro que se parezca y que el entorno es decisivo para que siga creciendo en conexiones repletas de experiencias y vivencias ¿Y, si el ambiente es tan importante, por qué no se invierte los esfuerzos en que Normalia sea un lugar enriquecedor para todos los que allí viven? ¿Y si existiera un Manual de Mejoras en el ambiente para que nuestro cerebro siga creciendo en conexiones? ¿Para qué un manual de etiquetas para personas?

    Un colibrí se acerca en silencio, casi imperceptible, y en su leve aleteo trae un mensaje profundo: la Escuela debe ser como él, aparentemente pequeña pero inmensa en energía, un lugar donde cada latido tenga sentido y donde la alegría esté siempre presente, porque es en la alegría donde el aprendizaje florece de manera natural. Espiritualmente, el colibrí simboliza la alegría, la resiliencia y la renovación, y desde ahí susurra que no hay que forzar los ritmos, porque cada mente florece a su tiempo.

    Nos recuerda que el verdadero aprendizaje nace de lo sutil, de la emoción, de la curiosidad y de la belleza que muchas veces pasa desapercibida. Invita a moverse con propósito, no con prisa, a saber dónde posar el alma antes de avanzar. Como él encuentra el néctar en cada flor, la Escuela debe descubrir el potencial único en cada ser.

    Habla también de ligereza, de soltar lo rígido y lo impuesto para poder volar hacia nuevas formas de enseñar y aprender. Sugiere conectar sin invadir, acompañar sin imponer, porque ahí habita el respeto profundo. Y antes de partir, deja una última verdad suspendida en el aire: que lo invisible sostiene lo visible, y que en los vínculos, en lo que no siempre se ve, es donde realmente comienza la transformación, y donde la alegría compartida se convierte en motor de vida.

         Encontramos cerca del campo un lugar oculto entre la naturaleza, al asomarnos encontramos una escalera de difícil acceso, hacemos lo que podemos para poder acceder a ella y encontramos... El Aula Colibrí.
    Sospechamos que allí se encuentra a La Persistencia, un un pequeño grupo de jóvenes que se negaban a aceptar que aprender debía sentirse vacío, rígido o desconectado de la vida. Siempre habíamos pensado que se trataba de una leyenda, pero no...allí estaban: Wiam, Daniel, Nuray, Dani, Nasari, Antonio, Jessi...Nos reciben con una enorme alegría, muy pocos habían podido llegar a este lugar. Y nos cuentan que al principio, solo compartían ideas en susurros, como árboles que empiezan a conectarse bajo tierra. Uno hablaba de emociones, otro de creatividad, otra de respetar los distintos ritmos. Poco a poco, comenzaron a cambiar pequeñas cosas: un rincón más acogedor, una conversación más profunda, una forma distinta de mirar al compañero. Entendieron que transformar no siempre es romper, sino sembrar distintoCon el tiempo, su forma de estar empezó a contagiar. Otros estudiantes, e incluso algunos docentes, comenzaron a sentir que algo estaba cambiando. La Escuela ya no era solo un lugar al que ir, sino un espacio que empezaba a construirse entre todos. Se llamaron La Persistencia porque sabían que el cambio real no ocurre de golpe, sino como las raíces: lento, invisible… pero imparable. Y aunque nadie podía ver del todo lo que estaban creando, algo era evidente: la Escuela, poco a poco, empezaba a florecer. Estaban realizando una labor de sensibilización y dinamización con otros compañeros del centro, creando mensajes que llegaban a los demás. Aquí tenemos algunos de sus presentaciones: