Nunca lo vemos directamente, pero decide cómo sentimos, cómo recordamos, cómo soñamos… incluso cómo imaginamos aquello que todavía no existe.
Puede construir puentes entre recuerdos lejanos, encender tormentas de emociones en un segundo o llevarnos a lugares donde jamás hemos estado… sin mover un solo pie.
¿Seréis capaces de adivinar de quién estamos hablando… antes de que se desvele el secreto? "
Todos y todas contestan al unísono: El cerebro. Inmediatamente E4SO enseñan el secreto oculto debajo del sombrero.
Les facilitan un casco cerebro para comprobar si saben sus funciones y así de esta forma conocer el misterio que cada una de sus partes oculta.
- El hemisferio izquierdo participa más en lenguaje.
- El hemisferio derecho participa más en procesar imágenes, música o emociones.
Pero ambos lados trabajan juntos
gracias al Cuerpo calloso, que los
conecta.
Retos:
- El cuerpo cruzado
“Con la mano derecha toca tu rodilla izquierda… ahora cambia rápido.”
Qué demuestra: Que cada hemisferio controla el lado contrario del cuerpo.
- Multitarea.
Tenéis que hacer las siguientes indicaciones a la vez.
✋ Con una mano, dibujar un círculo en el aire.
🤚 Con la otra mano, dibujar un cuadrado.
🗣️ Mientras tanto, decir su nombre en voz alta
- 🎨 Dibujar → hemisferio derecho
- ➕ Coordinar formas → ambos hemisferios
- 🗣️ Hablar → hemisferio izquierdo
Resultado: El cerebro tiene que usar los dos hemisferios a la vez para intentar lograrlo.
- Mejora la coordinación: hace que movimientos como escribir, correr o lanzar sean más precisos
- Facilita el aprendizaje: especialmente en lectura y escritura (orientación izquierda-derecha)
- Organiza el cerebro: cada hemisferio se especializa mejor en ciertas funciones
- Mejora el equilibrio y la orientación
Si la lateralidad no está bien definida, pueden aparecer cosas como:
- Confusión entre izquierda y derecha
- Dificultades al escribir o leer
- Torpeza en algunos movimientos
En resumen:
La lateralidad es como el “GPS” de tu cuerpo: le dice qué lado usar y cómo coordinarse mejor.
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¿Diestro o
zurdo? Si eres diestro (usas principalmente la mano derecha), lo más común es que el hemisferio cerebral dominante sea el izquierdo . Esto ocurre porque el cerebro funciona de forma cruzada. ·
El hemisferio izquierdo
controla el lado derecho
del cuerpo. ·
El hemisferio derecho
controla el lado izquierdo
del cuerpo. Por eso: ·
Personas
diestras →
hemisferio izquierdo suele ser dominante. ·
Personas
zurdas → muchas
veces domina el hemisferio derecho,
aunque no siempre. ¿Qué suele controlar
cada hemisferio?
Hemisferio izquierdo: Lenguaje y habla, Escritura, Lógica y análisis, Matemáticas, Hemisferio derecho: Creatividad, Reconocimiento de caras, Música,Orientación espacial Un detalle interesante
Aunque la mayoría de los diestros tienen dominancia izquierda,
el cerebro trabaja como un
sistema integrado, y ambos hemisferios colaboran
constantemente. ✔ Aproximadamente 90 % de los diestros
tienen el lenguaje en el
hemisferio izquierdo. El cerebro está especializado pero no es rígido. |
TEST PARA SABER TU LATERALIDAD
Test de los dedos
Resultados:
Test de los brazos
Resultados:
Test
del oído. ·
¿En que oído poner el teléfono? Test
del ojo. ·
Papel catalejo. Ojo Test
del pie. Saltar
con un pie. Dar una patada al balón |
- Lóbulo frontal → Ejerce la jefatura y la toma decisiones y
control de los impulsos.
- Amígdala → la alarma emocional.
- Lóbulo temporal → memoria y emociones. Se
encuentra la amígdala.
- Lóbulo Occipital → visión.
- Lóbulo Parietal → orientación y espacio.
- Cerebelo → equilibrio y coordinación.
“Pero hay dos partes que en los adolescentes son
protagonistas…”
Señalamos al unísono:
La Amígdala:
- Detecta peligro
- activa emociones fuertes
- reacciona muy rápido
- y son muy importantes para procesar emociones, especialmente el miedo, la amenaza y algunas respuestas emocionales.
EL Lóbulo frontal
- piensa
- controla impulsos
- toma decisiones
A través de diferentes retos cotidianos, tendréis que descubrir qué respuestas nacen del impulso emocional y cuáles vienen de la reflexión y el autocontrol. El objetivo no es eliminar las emociones, sino aprender a escucharlas y usar el pensamiento para actuar de manera más segura, inteligente y consciente.
Dividimos la clase en dos grupos: Amígdala y Lóbulo prefrontal. Ante cada situación debemos decidir qué parte del cerebro participa y qué haría.
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Situación 1 “Alguien en
clase se ríe de ti.” Amígdala:
Lóbulo frontal:
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Situación 2 “Te llega un
mensaje insultante al móvil.” Amígdala:
Lóbulo frontal:
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Situación 3 “Tus amigos
quieren hacer algo peligroso.” Amígdala:
Lóbulo frontal:
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Situación 4 “Te
toca hablar en público frente a toda la clase.” ·
Nerviosismo ·
Miedo escénico ·
Sudoración, tensión Lóbulo frontal: ·
Preparar lo que vas a decir ·
Respirar profundo y relajarte Recordar que todos se equivocan a veces |
Situación 5 “Ves a alguien que parece estar en peligro en la
calle.” Amígdala: ·
Miedo o alarma
inmediata ·
Deseo de correr hacia
la situación sin pensar ·
Preocupación intensa Lóbulo frontal: ·
Evaluar si puedes
ayudar de manera segura ·
Llamar a un adulto o a
los servicios de emergencia Planear la acción más adecuada antes de
actuar
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Situación 6 “Tu hermano rompe algo que es
importante para ti.” Amígdala: ·
Enfado inmediato ·
Gritar o discutir ·
Sentirse frustrado Lóbulo frontal: ·
Pensar cómo
solucionarlo ·
Explicar lo que pasó
sin gritar ·
Buscar ayuda si es
necesario
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Situación 7 “Tus amigos quieren que pruebes alcohol o tabaco en
una fiesta.” Amígdala: ·
Curiosidad y emoción de
probarlo ·
Presión por querer
encajar ·
Impulso de aceptar
rápido Lóbulo frontal: ·
Pensar en riesgos para
la salud ·
Recordar consecuencias
legales y familiares ·
Decidir decir que no o
esperar
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Situación 8 “Alguien te propone subir un reto peligroso a redes
sociales.” Amígdala: ·
Emoción y ganas de
impresionar ·
Nerviosismo por el
riesgo ·
Deseo de aceptación
social inmediata Lóbulo frontal: ·
Evaluar si es seguro o
podría lastimarte ·
Pensar en cómo
afectaría tu reputación y seguridad ·
Decidir no participar o
buscar alternativa segura
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Situación 9
“Pierdes en un juego o
deporte delante de otras personas.” Amígdala:
Lóbulo frontal:
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En nuestro cerebro existe un equipo secreto que trabaja sin descanso para ayudarnos a pensar, sentir, recordar, imaginar y tomar decisiones. En este juego, la clase se convertirá en una auténtica central cerebral donde cada grupo representará una parte fundamental del cerebro.
Cada equipo recibirá una tarjeta con su misión y deberá superar retos utilizando las habilidades de su “zona cerebral”. Solo cooperando entre todas las partes lograrán descubrir el gran secreto: que cada cerebro es único y que aprender también significa equivocarse, probar y volver a intentarlo.
Formamos 5 grupos que representan una parte cerebral, formando grandes Equipos cerebrales:
- Amígdala
- Lóbulo frontal
- Temporal
- Occipital
- Parietal.
El secuestro de la amígdala es lo que ocurre cuando esta parte del cerebro, encargada de las emociones intensas como el miedo o la rabia, “toma el control” sin dejar que el pensamiento racional actúe.En ese momento, reaccionamos de forma impulsiva (gritar, enfadarnos, salir corriendo) sin pensar demasiado en las consecuencias. Es como si el cerebro emocional apagara al cerebro que razona por unos segundos.Después, cuando nos calmamos, vuelve la capacidad de pensar con claridad y entender lo que ha pasado.
Evitar el “secuestro de la amígdala” no significa no sentir emociones, sino aprender a no reaccionar en automático cuando son muy intensas. Algunas estrategias sencillas para adolescentes son:
1. Parar unos segundos :Cuando notas que te estás enfadando o alterando, haz una “pausa mental”. Ese pequeño espacio ya reduce la reacción impulsiva.
2. Respiración rápida para recuperar control: Respira lento: inhala 4 segundos, exhala 6. Esto ayuda a que el cerebro racional vuelva a activarse.
3. Salir de la situación: Si puedes, aléjate un momento (beber agua, cambiar de lugar). El cuerpo necesita bajar la intensidad emocional.
4. Poner nombre a lo que sientes:Decir mentalmente: “estoy enfadado”, “estoy nervioso” ayuda a que el cerebro piense más y reaccione menos.
5. Hazte esta pregunta: “¿Esto me ayudará o me va a complicar más las cosas si reacciono así?”
Recuerda: La amígdala no es el enemigo. Solo necesita que el “cerebro pensante” le dé un segundo para no actuar a lo loco.
La historia de una niña, Christina Santhouse que parecía tenerlo todo en contra…pero cuyo cerebro hizo algo increíble.”
Había una niña que desde muy pequeña tenía una enfermedad llamada epilepsia. Pero no era una epilepsia cualquiera. Cada día tenía muchas crisis, y su cerebro no podía funcionar con normalidad. No podía aprender bien, ni concentrarse, ni llevar una vida como los demás niños. Sus padres estaban preocupados…y los médicos también.
Un día, los médicos tomaron una decisión muy difícil. Dijeron: “Para salvar su vida…tenemos que hacer una operación muy extrema.” La operación consistía en algo casi impensable: Quitarle un hemisferio del cerebro(en su caso, el izquierdo).Imagina eso un momento. La mitad del cerebro… desaparece. Muchos pensaban: “No podrá hablar, “o podrá aprender, no podrá tener una vida normal”.
Pero ocurrió algo sorprendente. Después de la operación…su cerebro empezó a hacer algo increíble:
Reorganizarse: La parte que quedaba (el hemisferio derecho) empezó a: asumir nuevas funciones, crear nuevas conexiones, adaptarse. Y poco a poco…la niña empezó a mejorar. Aprendió a hablar. Aprendió a leer. Volvió a ir al colegio. Pero lo más impresionante fue esto: Llegó a aprender varios idiomas.Con solo medio cerebro…su mente fue capaz de hacer algo que a muchas personas les cuesta incluso con el cerebro completo.
¿Qué nos enseña esta historia?
Que el cerebro tiene una capacidad increíble llamada: Plasticidad cerebral (significa que puede cambiar, adaptarse y reorganizarse)
Si el cerebro de esa niña fue capaz de reorganizarse…imagina lo que puede hacer el vuestro. Vuestro cerebro todavía se está construyendo. Cada cosa que aprendéis, cada decisión que tomáis…cambia vuestro cerebro.
Recoge tu piedra. Cada piedra representa una idea clave: Cada vez que intentas algo nuevo, tu cerebro cambia y se fortalece.

































